lunes, 5 de marzo de 2018

23-25 febrero 2017, Transgrancanaria 126km 7.600 metros positivos

Transgrancanaria abría este año mi calendario de carreras, ya era mi 3ª participación en esta prueba, este año no tenía claro si apuntarme pero el hecho de que en febrero no hay muchas opciones de pruebas chulas, la necesidad de un “buen entreno”, y las muchas ganas de ver a mi amiga Elena que nos conocimos en 2012 en la expedición al Campo Base del Everest, aclaró mis dudas y me apunté.

Pero antes de llegar aquí, había aprovechado las primera semanas del año:


1 enero, intentando corredor en el Telera para empezar el año:










5 enero, esquí de montaña en Portalet:











12 enero, esquí de montaña en Masella:








23 enero, corredor de los Franceses en el Anayet:



















9 febrero, esquí de montaña en Masella:












12-15 febrero, esquí de pista en Formigal








Así que avión y para Gran Canaria! Genial como siempre coincidir en el avión con buenos amigos de este mundillo :)

Las malas condiciones meteorológicas de este invierno estaban afectando incluso a las Islas Canarias y la previsión para la carrera no era nada buena, el Cabildo anunció alerta en la isla.

En el briefing nos anunciaron que posponían la salida de la Maratón del viernes al sábado, y en nuestra prueba recomendaban el pantalón impermeable y nos advertían que podrían haber cambios.

La verdad que la lluvia no es nada nuevo, ni el frío tampoco, pero la posibilidad de empezar la prueba lloviendo daba cierta pereza pero bueno, con mente positiva! Iba también preparada para el frío en el avituallamiento de Garañón que cada año es un golpe fuerte.

Tenía dudas si pantalón corto o largo por la previsión de meteo, y al final, ni una cosa ni otra, malla pirata y las largas las metía en la bolsa que le dejaba a Elena para Garañón.
Había un cambio importante en la carrera respecto a las otras dos ediciones que ya había hecho, cambiaban el lugar de la salida a la Playa de Las Canteras, era genial porque estaba a 10 minutos caminando de la casa de Elena pero lo malo que salía en plano unos cuántos quilómetros por la calle y ya imaginé que eso sería agónico para mí, prefería salir con 1.200 positivos de golpe como antes para ir más relajada jeje..
En la salida genial coincidir con varios conocidos, había un gran ambientazo, como siempre “los nervios del directo”, y genial, ni rastro de lluvia y temperatura fresca pero cómoda.






3, 2, 1…. Salida, bufff mal no, fatal lo pasé, la gente salió “dándolo todo” como si fuese un 10.000 y pronto empecé a verme entre los últimos de casi los 1.100 corredores salidos, no me lo podía creer, y unas sensaciones malísimas, pensé incluso en abandonar pero llegó por fin el momento en que llegó la subida, pude coger mis palos, ritmo de subida, paso firme, recuperé el aire y a subir avanzando a gente, menos mal, luego la subida empezó a alternarse con alguna bajada, perfil rompepiernas pero ya por fin buenas sensaciones.
La noche se mantenía serena lejos de la mala previsión que nos habían dicho, temperatura “razonable”, así que “a disfrutar”, más o menos iba pasando los controles con 1h30’ sobre el cierre así que genial!

Ya en el primer avituallamiento había gente abandonando.
La verdad que la calidad de los avituallamientos era muy buena.
Y la noche se fue quedando atrás y ya empezaba a clarear.

Con mucho ánimo y buenas sensaciones. Lo “malo” que estaba un poco baja de azúcar y tenía que ir comiendo más de lo que me apetecía y eso más tarde me pasaría factura…




En el control de Artenara que eran poco más de las 12h de la mañana vino mi amiga Elena, qué ilusión!! Siempre sube las pilas que te vengan a ver los amigos





A partir de ahí, subida de nuevo y una bajada que me hizo perder mucho tiempo y dónde empezaron las malas sensaciones, llegué al control de Tejeda con muchas nauseas, allí volvía a estar Elena, no pude comer ya casi nada, un poco de fruta, descansé 15 minutos a ver si me recuperaba algo y a seguir. 


Intentando descansar y olvidarme de las malas sensaciones

Con mi amiga Elena

Ahora venía la parte más dura para mí, la subida hasta Roque Nublo que ya desde ahí se leía y la que siempre cuesta más, porque al bajar ya y llegar a Garañón, para mí la carrera estaba prácticamente hecha, pero sí, tocaba subida, subida y subida. Intenté olvidarme un poco de las malas sensaciones y no perder mucho tiempo en la subida. A ratos coincidí con un corredor de Madrid que ya habíamos hablado antes y al menos al ir hablando con alguien vas intentando no pensar en lo malo.






Y aunque con malas sensaciones y lenta, llegué al Roque Nublo, genial!!! Vistas espectaculares, me encanta esta parte de la isla, ver el Teide a lo lejos… Espectacular! De hecho estaba lleno de turistas.





Ahora sí, un poco de bajada, más subida, y en Garañón, no iba muy sobrada de tiempo pero estaba a tope de corredores comiendo, cambiándose, además de los que abandonaban.

Para variar un frío… Intenté darme prisa pero las náuseas no ayudaban mucho, casi no pude comer nada, y empecé a coger frío como cada año, mi amiga Elena que me había traído la bolsa, aproveché y me puse mallar largas.

Me puse ya el frontal porque no quedaba mucho rato de luz, y así ya lo llevaba puesto. Guantes de abrigo que llevaba también en la mochila, el gorro del día anterior, y listos.
El cielo despejado pero fríoooo

Y salí, no estaba nada bien y al poco empecé a vomitar pero intenté no dejarme llevar por las malas sensaciones y hacía adelante.

Al rato, al alejarme de Garañón ya sobraba algo de ropa. 

Pero el terreno no acompañó mucho, por no decir nada. Qué cierto es que siempre te olvidas de lo malo al cruzar la línea de meta porque no recordaba para nada las bajadas que venían. La de Tunte fue agónica, piedras, piedras, y más piedras, con mezcla de caminos inundados de agua, riachuelos, barro y más barro. Y marcaje muy pobre en esta parte, sorprendente que ponga cintas sin reflectante por la noche…

Llegué al control de Tunte con el estómago vacío y agonizando de nauseas, y psicológicamente KO por la bajada. Intenté no pensar, hacía frío ya, me senté unos minutos para olvidarme del último tramo, acepté amablemente el caldo que me ofreció una voluntaria, y ya nada de comida, imposible. Y a seguir, eran casi las 21h de la noche, y resumiendo quedaban dos subidas y dos bajadas.

El ritmo ya era bajo, pero me sentía con fuerza a pesar de las malas sensaciones del estómago.

La subida más o menos la pude hacer pero la bajada a Ayagaures volvía a ser larga y agónica, piedras a tope, imposible avanzar rápido. Todo lo ganada en la subida se desvanecía en la bajada.

Pero bueno, al llegar al control, ya la carrera estaba hecho, quedaba subida, bajada, un último control y a meta! Unos 16km y ya habría acabado, mente fuerte y hacía delante. Empezaba a llover, no quería parar, estaba un tramo fatal, ya de bajada pero de locura, juncos, piedras de río vacío, te ibas resbalando, y la lluvia no ayudaba nada. Quería ir rápido pero imposible, llevaba gente detrás pero no querían pasar, claro jeje… de noche, con lluvia y terreno técnico, es mejor llevar alguien delante que te guíe. Rápidamente paré a ponerme el Gore y salí. Lo peor es cuando te pones el Gore y hacer calor… pero bueno, no era excesiva pero sobraba el Gore.

Seguí, no quería pensar, este tramo tan malo no se acababa nunca, escuchaba quejas, no era nada agradable para los corredores acabar con este final. Por fin se acabó y el terreno mejoró, yo iba parando a intentar vomitar, buff que agonía… Iba tranquila porque iba bien de tiempo pero no podía tampoco perder tiempo. 

Al ver que la lluvia cesaba, me quité el Gore. 

Y por fin, últimos quilómetros y ya en la riera final! Y asfaltoooo, qué bien, por fin llegaba el final y la sonrisa aparecía en mi cara.

Llegaba el gran momento, mi amiga Elena estaba ya allí esperando, y los malos momentos se evadían de la mente, iba feliz para meta, hablando con unos corredores canarios, y 3, 2, 1… FINISHER!!!!!!!!!!!!!!!!  29:06:53 FELIZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZ :)))




1.100 salidos, y 679 finishers!! 
Y ahora sí, temporada empezada! ;P 
A descansar, disfrutar del momento, y a pensar en la próxima! :)



viernes, 29 de diciembre de 2017

Brindo por este 2017!

Ya llega ese día del año en que en algún momento piensas cómo han ido estos 365 días, cómo te sientes, qué esperas del 2018.

Sería tan fácil y sincero cómo decir que ha sido un gran año y que sólo le pido al 2018, que acabe con todo lo que hay ahora mismo en mi vida, no necesito nada más para ser feliz :)

Quizás suene a tópico pero no lo es: con SALUD y el AMOR de las personas que quieres, el resto se puede conseguir.


Un brindis por seguir disfrutando de cada segundo de la vida y dar gracias por todo lo vivido y lo que forma parte de mi vida.

Cima Aconcagua, enero 2017  (6.962m)



Everest Base Camp (September 2012)